

Viaje al sexo
El sexo, desde una perspectiva agresiva muy personal, es una invasión, una guerra cruel entre 2 (o más) personas que haciendo caso de su naturaleza biológica se atacan mutuamente en busca de uno de los más peligrosos comportamientos humanos: el placer. Normalmente el baile previo de la sexualidad está cargado de cientos de factores internos y externos que hacen del proceso del sexo igual de divertido y dinámico que una guerra. Eso sin hablar de los problemas de las ataduras sociales que vienen después de una relación sexual (larga o corta) entre varias partes.
La información de inteligencia obtenida antes, durante y después es vital para el próspero desarrollo de la misión y los objetivos propuestos. Es aqui donde realmente está el viaje y la satisfacción, en el método elegido. Científicamente el amor es simplemente el ritual de apareamiento más complejo que tiene la naturaleza, por frustrante que sea para todos los romanticones amantes de la subjetividad de las relaciones humanas y lo efímero del amor, toda la basura burocrática del amor se resume en sexo y nada más, placer egoista y personal. Afortunada, o desafortunadamente, nos gusta caminar y correr por esta peligrosa tierra de nadie cargada de emociones y sensaciones que nos bombardean, confunden y nos complacen al mismo tiempo, mientras la otra persona dispara con lo mejor que tiene ya sea para defenderse o simplemente para destruir esas barreras personales que tengo y que ella también quiere tirar al piso. El sexo, desde una perspectiva objetiva es una agresión, una transgresión de fronteras, una descarada invasión corporal, mental y diplomática que un sujeto dominante ejerce sobre un sujeto recesivo en busca de placer aunque éste sea mutuo, el cortejo como tal es un tire y afloje de barreras, destrucción y construcción de muros sociales, personales, grupales, morales e incluso religiosos. En mi opinión, lo divertido del sexo, y el verdadero viaje, mas allá de la genitalidad, es el el hecho de poder moverse ágilmente por la mente de la otra persona, superar sus defensas, aniquilar sus prejuicios y manipular, engañar o persuadir de tal manera que logremos encontrar en la otra persona lo que de verdad necesitamos. Placer.
Un viaje al sexo genera más preguntas que respuestas, el hecho de tener que depender de alguien en un escenario tan básico de nuestra existencia debería ser preocupante, pero no lo es ¿Por qué?. Uno de los comportamientos más gratificantes para el ser humano es el sexo, la vida sexual en general, pero irónicamente también es uno de los que más problemas nos da y el que nos puede hacer caer más bajo en la escala de humillación y aberración humana.
¿Cuál es y en qué momento crucé la línea que me hace dejar de verla a ella como una amiga y comenzar a verla como un objeto sexual? Me gustaría, como hombre, poder creerme la mentira de que me gusta una mujer por lo que es y no por el tamaño de sus atributos y el crecimiento que éstos pudieron tener en vacaciones (Crecimiento natural). Es en este punto que de verdad comienza lo interesante... ¿Cuáles son las armas que tengo para destruir sus defensas y cuales son los mejores agentes y estrategias que voy a utilizar para hacer que ella en su ingenuidad me destruya y me invada descaradamente hasta que ya ninguno de mis soldados tenga fuerzas para luchar? O por el contrario ¿la invasión de ella se irá tan rápido como llegó? Simplemente al final triunfará el que esté mejor preparado.
Juan Esteban Martínez Q.












