
Aunque cansada, comenzaré a escribir tratando de incluir todos los problemas que me agobian, no te vayas a asustar mucho por favor, porque la verdad parece que juntos podemos llegar a hacernos daño.
Mis días comienzan muchas veces en la noche, no importa la hora, yo permanezco despierta cada que te da la gana. Al principio de nuestra historia tenia la firme esperanza de que pudiéramos llevárnosla a las mil maravillas; pero creo que todo paso muy deprisa, el abuso de confianza entre los dos fue algo decisivo para llegar hasta este punto, creyendo que nos conocíamos lo suficiente, nos adentramos en la vida del otro de una forma perjudicial para la relación, una cosa llevó a la otra y así empezamos con esa cantidad de excesos que ambos conocemos.
Reconozco la lealtad que hay en ti, no sé si es por simple interés o por qué razón, siempre me has preferido a mí a pesar de que hay otras que te pretenden.
Podría seguir la interminable lista de reproches, pero sé que es en vano, pues la verdad tú eres el único que le da razón a mi existir, con solo tocarme basta para sentirme encendida y llena de vida por dentro.
DE: La Computadora
POR: Alejandro Atehortúa Giraldo
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