Dos interpretaciones un tanto agrestes para un espectador arriesgado quien quiere joderse las entrañas tratando de soportar por un lado un análisis a las respetables conversaciones existencialistas del caso violeta de mil colores, la historia de una vida completamente sutil sin grandes hazañas ni pérdidas trascendentales que castiguen a la fuerza las mentes pueriles y por el otro, menos que caricias, cada acción convertida en un detonante sexual, un conjunto de palabras y ruido, ruido interno cuando se deja fluir toda esa masturbación del falo en el antro femenino bifurcando entre membrecía como la número uno de las putas o como el inefable desperdicio, un escupitajo a aquello que quizá no entienda por mi amiga misantropía, fiel compañera contemporánea.
http://www.youtube.com/watch?v=xIqx0MOsNfo
KJCE (5)
sublime
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