Viaje al sexo….Interesante tema, aunque intimidante para algunos, mi viaje al sexo comienza quizás no igual a todas las personas, mi padre siempre me enseño que antes de la practica necesitamos la teoría, por lo tanto quizás uno de los primeros libros que lei, fue el no muy conocido (creo yo) Informe HIT escrito por un par de sexólogos, un libro que marco historia entre los adolescentes inocentes y los adultos frustrados, adictos a la masturbación. La biblioteca Nacional de Bogotá creo que fue de donde lo saco el para dármelo, a pesar de no vivir con el, nuestra relación era muy cercana y tenia la suficiente confianza como para hablar con el de estos temas.
El informe HIT contenía el resultado de entrevistar a no se cuantos miles de personas en Norteamérica acerca de sus preferencias en materia de sexo, en ese libro lei cosas que aunque pensaba que se podían hacer nunca pensé que alguien las hiciera, Jamás pensé que uno pudiera masturbarse con una papaya, eso si tiene que ser una Papaya hawaiana, porque según los entrevistados es más apretada que una común, que si quiere uno iniciarse con una gallina, tiene la dama que ser de primera postura, que el lambido de un ternero es de los más tierno del mundo y que acompañar la masturbación masculina con un auto examen de próstata lo lleva a uno al cielo, que hay muchas mujeres que les encanta masturbarse con un pepino cohombro, homosexuales que sufrieron terribles depresiones al saber que Coca Cola había cambiado el envase gordito de la gaseosa pequeña, que adoraban, por uno más delgado, aunque se les curo la depresión al ver que era un poco más alto y muchas cosas mas que hicieron que quizás fuera el único libro que leyera completo.
Después de ese informe que me dejo quizás un poco atónito, leí algo de Desmond Morris, “El mono desnudo” creo que se llama, ese con un tono mas serio, explicaba todo el funcionamiento desde la parte fisiológica de la reproducción, entendí que las reacciones de tipo epilépticas de las mujeres no son tan terroríficas como pensaba, y que el color rojo en el pecho de las mujeres en el clímax, no es un ataque alérgico ni mucho menos.
Después de la teoría viene la practica como dicen, en ese momento cual teoría ni que carajos, es como cuando el torero se lanza al ruedo, sin nada mas que una capa y su espada, en este caso solo espada.
Y fue así como empezó mi viaje al sexo, para todo lo siguiente también me enseñaron que los caballeros no tienen memoria.
Andrés Felipe Henríquez
No hay comentarios:
Publicar un comentario