
Sherlock Holmes
Cine o literatura
Es sorprendente o para ser más sensatos impresionante la forma como la vida de un personaje puede ser narrada en dos mundos como lo son el cine y la literatura.
Por un lado el cine es un mundo que revela fantasías dándole visual y auditivamente un contexto manipulado por los creadores de la película; cuando digo manipulado hago referencia a que se nos vende ya personajes estructurados y elaborados, estos son muy concretos al igual que los escenarios, lo cual no nos permite la posibilidad de volar mas allá de la imaginación para recrear un personaje desde las características que se nos dan.
Al otro lado nos encontramos la literatura que aunque hoy en día se encuentra muy ligada al cine difieren con este en la manera cómo se presentan; la literatura da una mayor capacidad para sacar de un mismo personaje ahí puesto por el autor infinidad de otros generados por cada persona que lee. Ellos pueden imaginarse ciertas características físicas al igual que determinadas ubicaciones de los objetos con respecto al contexto o al ambiente.
En mi opinión es mucho mejor tomar un libro cada noche o cada momento que se tenga tiempo, para dejarse llevar por la curiosidad que puede generar la historia en nosotros, para sumergirnos en cada una de las palabras que nos acerca a un misterioso final; mi concepción es quizás poco adecuada para la época en la que estamos en la que cada vez desaparece el comprar algo para leer y predomina más la onda del internet y la facilidad de verse una película en vez de leer su libro. A veces el cine nos ciñe a un personaje creado desde la imagen y el sonido, nos presenta ese tono de voz que se queda en nuestra memoria y después de escucharlo no dejas de relacionarlo con el personaje. Por ejemplo, en la película de Sherlock Holmes vemos un personaje obsesivo con cierto grado de locura, de pocos amigos, que le gusta permanecer en el encierro, desconfiado de cada cosa que llega a sus manos; pero otro es el perfil de esta personaje en los cuentos de Doyle, es prácticamente diferente ya no es obsesivo ni contiene locura en su mente, es más bien un hombre racional que hace las cosas mediante métodos y estrategias racionales; que le gusta la investigación y desarrolla sus casos gracias a lo que el análisis de las pistas y evidencias encontradas.
Con este no se quiere decir que el personaje creado en cine difiera radicalmente de el de los cuentos de Doyle, por ejemplo coinciden en la pasión por misterios no resueltos, en los personajes que lo acompañan y en el análisis de ciertos objetos. Aunque ciertamente, en mi juicio personal es más interesante el personaje de los cuentos es más respetado, más centrado en lo que hace en cambio el de cine es un poco más desenfrenado y algunas de sus cosas le resultan por extraña casualidad o golpecitos de buena suerte.
La verdad es que yo jamás había leído un cuento de Sherlock Holmes por Doyle ni tampoco me había visto la película; me leí el cuento antes de la película; y la imagen que tenía mi mente de dicho personaje chocó con el que me mostraron en el film; mi imaginación había jugado con las características que me daba el texto creándome una percepción de un Sherlock ya maduro en edad, el cual tenía buenas relaciones con la gente de la policía que apegado a su amigo Watson centraba el mundo. Pero en la película me encuentro con un hombre de edad, pero más bien descuidado con su aspecto y para nada querido en la sociedad; enamorado de una mujer que lo engañaba pero en la que seguía creyendo; aunque hay que atribuir que era un buen observador, o mejor, un buen observador con suerte.
Si me el caso fuera de elegir uno de los dos personajes el del libro o el de la película, escogería el del libro, es mucho más “encarretador” que la película, todo es más detallado por así decirlo; y el personaje es mucho más centrado; aunque no niego que la fantasía que producen el audio y la imagen también atraen más a un consumidor, pero en especial a aquellos que les interesa la historia pero aún no se han atrevido a comprar el libro ( la razón no la sé) y también puede ser mas recordable.
El cine y la literatura en este momento tienen una gran conexión, ahora, la mayoría de las películas son basadas en libros; y en cierta manera es bueno porque puede aumentar el número de ventas; y lo ideal sería que ambos medios se complementen para apoyarse el uno al otro mostrando la misma perspectiva de las cosas.
Cine o literatura
Es sorprendente o para ser más sensatos impresionante la forma como la vida de un personaje puede ser narrada en dos mundos como lo son el cine y la literatura.
Por un lado el cine es un mundo que revela fantasías dándole visual y auditivamente un contexto manipulado por los creadores de la película; cuando digo manipulado hago referencia a que se nos vende ya personajes estructurados y elaborados, estos son muy concretos al igual que los escenarios, lo cual no nos permite la posibilidad de volar mas allá de la imaginación para recrear un personaje desde las características que se nos dan.
Al otro lado nos encontramos la literatura que aunque hoy en día se encuentra muy ligada al cine difieren con este en la manera cómo se presentan; la literatura da una mayor capacidad para sacar de un mismo personaje ahí puesto por el autor infinidad de otros generados por cada persona que lee. Ellos pueden imaginarse ciertas características físicas al igual que determinadas ubicaciones de los objetos con respecto al contexto o al ambiente.
En mi opinión es mucho mejor tomar un libro cada noche o cada momento que se tenga tiempo, para dejarse llevar por la curiosidad que puede generar la historia en nosotros, para sumergirnos en cada una de las palabras que nos acerca a un misterioso final; mi concepción es quizás poco adecuada para la época en la que estamos en la que cada vez desaparece el comprar algo para leer y predomina más la onda del internet y la facilidad de verse una película en vez de leer su libro. A veces el cine nos ciñe a un personaje creado desde la imagen y el sonido, nos presenta ese tono de voz que se queda en nuestra memoria y después de escucharlo no dejas de relacionarlo con el personaje. Por ejemplo, en la película de Sherlock Holmes vemos un personaje obsesivo con cierto grado de locura, de pocos amigos, que le gusta permanecer en el encierro, desconfiado de cada cosa que llega a sus manos; pero otro es el perfil de esta personaje en los cuentos de Doyle, es prácticamente diferente ya no es obsesivo ni contiene locura en su mente, es más bien un hombre racional que hace las cosas mediante métodos y estrategias racionales; que le gusta la investigación y desarrolla sus casos gracias a lo que el análisis de las pistas y evidencias encontradas.
Con este no se quiere decir que el personaje creado en cine difiera radicalmente de el de los cuentos de Doyle, por ejemplo coinciden en la pasión por misterios no resueltos, en los personajes que lo acompañan y en el análisis de ciertos objetos. Aunque ciertamente, en mi juicio personal es más interesante el personaje de los cuentos es más respetado, más centrado en lo que hace en cambio el de cine es un poco más desenfrenado y algunas de sus cosas le resultan por extraña casualidad o golpecitos de buena suerte.
La verdad es que yo jamás había leído un cuento de Sherlock Holmes por Doyle ni tampoco me había visto la película; me leí el cuento antes de la película; y la imagen que tenía mi mente de dicho personaje chocó con el que me mostraron en el film; mi imaginación había jugado con las características que me daba el texto creándome una percepción de un Sherlock ya maduro en edad, el cual tenía buenas relaciones con la gente de la policía que apegado a su amigo Watson centraba el mundo. Pero en la película me encuentro con un hombre de edad, pero más bien descuidado con su aspecto y para nada querido en la sociedad; enamorado de una mujer que lo engañaba pero en la que seguía creyendo; aunque hay que atribuir que era un buen observador, o mejor, un buen observador con suerte.
Si me el caso fuera de elegir uno de los dos personajes el del libro o el de la película, escogería el del libro, es mucho más “encarretador” que la película, todo es más detallado por así decirlo; y el personaje es mucho más centrado; aunque no niego que la fantasía que producen el audio y la imagen también atraen más a un consumidor, pero en especial a aquellos que les interesa la historia pero aún no se han atrevido a comprar el libro ( la razón no la sé) y también puede ser mas recordable.
El cine y la literatura en este momento tienen una gran conexión, ahora, la mayoría de las películas son basadas en libros; y en cierta manera es bueno porque puede aumentar el número de ventas; y lo ideal sería que ambos medios se complementen para apoyarse el uno al otro mostrando la misma perspectiva de las cosas.
VIVIANA MONTOYA SANDOBAL
No hay comentarios:
Publicar un comentario