Los hombres que no amaban a las mujeres
En cada una de las escenas de esta película, en cada cuadro que la componía se puede sentir el deseo de revelar lo que a muchos nos gusta ocultar; ese secreto que otros quieren saber pero que el sólo brillo de nuestros ojos y la apariencia de un cuerpo meramente mortal no dejan ver. Así, vemos como transcurre una historia compuestas por muchas otras repletas de misterios que ya no quieren estar en la oscuridad de lo desconocido o sin saber; misterios que claman se corra el telón que los cubre. La vida de una mujer contada únicamente desde sus recuerdos como información para pocos personajes de la película y los espectadores de la misma; la forma como se nos presenta otro tipo de mujer al típico o tradicional, una mujer aguerrida, de valentía adquirida por la crueldad de su niñez, se descubre ante nosotros una mujer que sobrevive con el pasado.
Por otro lado está un hombre que a mi modo de ver es ocultado por la intuición y valerosidad de la mujer, es ésta la que soluciona todos sus problemas y resulta teniendo mayor agilidad para hilar situaciones que él. Lo que me parece realmente interesante de la película es la capacidad de su realizador o realizadores para crear cada personaje de una manera tan precisa, para recrear los escenarios y encajar cada uno de los acontecimientos dándole una variación de niveles en su duración.
En esta película veo todo lo que puede albergar lo que en la sociedad se dice llamar familia, y no sabría describir la base de mi pensamiento pero veo que cada una de las familias que decimos conformar, no lo son en verdad, que esa unión que se promueve desde un criterio quizás erróneo del mundo no es más que lo que cubre la maldad que hospeda cada miembro en su ser. De igual manera enseña los aspectos que pueden corromper o cambiar hasta el más puro ser; el deseo carnal que controla fuertemente la vida de muchos y el descontrol que genera.
En conclusión cada imagen muestra eso que nadie quiere mostrar de sí pero que en algún momento es descubierto.
VIVIANA MONTOYA
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