Para comenzar ¿Es el mejor viaje aquel acompañado de una conductora experta? ¿O es solo que me divierte adivinar como hace para llevarme a aquel lugar al que los dos queremos llegar estando juntos; sin ser necesario llegar al mismo tiempo?
Pero ahora sí, cuando hablo de viajes, recuerdo siempre lo mismo y podría decir que no siempre el mejor viaje es el que se hace acompañado por una experta. En el camino de placeres y decepciones por el que viajo y por el que me han acompañado tantas, nunca había sentido algo así parecido como lo que he sentido desde aquel día.
No sé si describirlo como algo frio o como algo muy caliente, por que hizo hervir mis sentidos y al mismo tiempo sentía un exagerado escalofrío que al recordarlo hace que sienta que pasan hormiguitas por todo mi cuerpo. Tampoco es preciso describirlo como agradable o repugnante, pues sentirme mojado por otro cuerpo que suda igual que yo, tirita sincronizado con mi cuerpo y expele olores, sabores, formas y tonos que se combinan en un juego de perder o ganar, de llegar después, y terminar sabiendo o sintiendo que no se ha perdido el tiempo invertido investigando aquel ser diferente, que al tocarlo siento que siente cosas quizá más fuertes de las que he llegado a sentir, es indescriptible. Tampoco es de un hombre decir que no se siente bien, pues la verdad fue fantástico, mágico, fascinante, deslumbrante y al mismo tiempo hasta ilógico; pues como pueden permanecer tanto tiempo junto dos cuerpos que en contacto permanente no se “pelen”, ni se dañen y mucho menos terminen sintiéndose como nuevos. No es tampoco cierto que nunca volvió a suceder, pues cuando las sombras se posan en cualquier lugar, es ella misma la que intenta esconder esos cuerpos que se unen, para separarse cuando ya la sombra no los puede guardar más.
PDT: He oído decir que no es necesario sentir amor por alguien para hacer este viaje, pero por experiencia propia proclamo que el resto de mis viajes los tomaré sintiendo aquello que unos por otros no sienten, muchos añoran y otros…bien, creo que nunca había tenido viajes tan placenteros como los que he tenido ahora último.
Julián David Díaz Herrera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario