martes, 9 de marzo de 2010

LA GRAN LOGIA DAZZA. NINI VILLEGAS

LA GRAN LOGIA DAZZA

No era la Logia Dazza una organización secreta, Marcelino la denominaba discreta. Su amor por las matemáticas había nacido en la infancia, pero su sueño por construir el Castillo Dazza sobrepasaba los límites de su intelecto. En su juventud fue iniciado, pasó por cada uno de los siete peldaños fundamentales para hacer parte del gremio. El líder en aquel momento era Tolomeo, un hombre sabio, viejo, ambicioso y corrompido. Marcelino continuaba su aprendizaje hermético, que deambulaba entre la “vía húmeda”, su iniciación era lunar, en ella encontraba el reflejo que reverbera la perfección de Saturno, en la noche descubría una luz cegadora que aclaraba la oscuridad de su espíritu, de su intelecto sediento de conocimiento, sin embargo se imponía la “vía seca”, con el sol revivía sus vacíos interiores y el paso del tiempo se venía sobre sus hombros e inclinaba hacia el suelo.
Marcelino contrae matrimonio con una mujer de otra naturaleza, Dorotea era una mujer cauta, organizada y creyente, sin conocimiento sobre la Gran Logia. Las reuniones constantes de su esposo, hacían notorias sus ausencias, la noche era el momento perfecto para reunir al gremio. Marcelino se enfrentaba al tiempo, tenía 50 años, los planos del Castillo Dazza estaban por llegar a su fin, pero Tolomeo seguía en el poder y no iba a permitir ningún tipo de reconocimiento de alguno de los miembros de la Gran Logia.
Dorotea se inquieta por el silencio, discreción de su esposo y salidas reiteradas, se dirige a la biblioteca, el estudio de Marcelino, empieza su búsqueda y encuentra un libro cubierto por piel de buey, inscritas sobre esta las siglas “G.A.D.U”, cuando se dispone a abrirlo unos pasos contundentes retumban en su oído, rápidamente cierra el libro y se dirige a la sala.
La noche en que la Gran Logia celebró sus diez años de búsqueda por la verdad, Marcelino asiste dispuesto a nombrar su insatisfacción, siente que el Norte de su filosofía se esta perdiendo, los nexos que tiene la religión judeo-cristiana con la organización han corrompido la naturaleza intelectual y moral del ser humano que promovía la iniciación. Marcelino entra al encuentro con su gremio, descubre a Tolomeo de pie sobre el centro de la mesa, bebiendo del cáliz una sustancia viscosa y renegrida, alrededor de la mesa los cinco integrantes de la Gran Logia yacen en su lecho de muerte.
Marcelino entra a su casa, Dorotea escucha los pasos, cierra el libro, corre a la sala, observa a su esposo bañado en sangre, con sus vestiduras rotas, desplomado en medio del salón, se acerca a su auxilio, mientras Marcelino con los ojos blanqueados le enseña su brazo empuñando un reloj de arena.
Marcelino observa a Tolomeo beber hasta el fin del cáliz de sangre, a sus pies se ubican un reloj de arena, un manuscrito que contiene los 33 mandamientos masónicos y el tratado de Leonardo Da Vinci; Marcelino se precipita sobre la mesa, Tolomeo golpea su cabeza con el cáliz, éste alcanza a tomarlo de un pie y lo arroja al suelo, el anciano a pesar de su edad es fuerte, saca de su abrigo una pistola y le dispara a Marcelino, justo en el pecho, cae, Tolomeo se acerca al herido, le traspasa una daga por su corazón, muere de inmediato sobre Marcelino; éste se quita el cadáver de encima, toma el reloj de arena en su mano, el manuscrito de los mandamientos lo guarda en un bolsillo y deja en la mesa el tratado de L. Da Vinci.
Dorotea toma el reloj de arena, revisa los bolsillos de Marcelino, encuentra el manuscrito, su esposo en el suelo lanza su último suspiro. Ella toma el pergamino, lo extiende en el suelo, al lado del cuerpo inerte, encuentra además de los 33 mandamientos masónicos, un mapa, tras este las mismas inscripciones del libro hallado en la biblioteca de Marcelino, “G.A.D.U”.
Dorotea deja a su esposo muerto en la sala de su casa, sale con el mapa en mano, sigue las instrucciones guías y llega a la entrada del Palacio De Vita, la vivienda de Tolomeo. La mujer sigilosa asciende las escalinatas del Palacio, llega a la puerta, está abierta, avanza, su mirada se choca con cinco cuerpos sin vida en el suelo y un mar de sangre corre por el lugar. La mujer respira y continúa su búsqueda. Observa sobre la mesa el tratado de Leonardo Da Vinci, se acerca, lo ojea, encuentra en él una hoja plegable, los planos del Castillo Dazza, reconoce la firma de Marcelino. Se detiene a contemplar el mapa, detecta la existencia de un pasadizo secreto, camina hacia la dirección que indica el mapa, en el suelo huellas humanas de sangre dibujan un camino, Dorotea lo persigue, llega a un cuarto oscuro con siete velas encendidas, en el fondo alcanza a ver la silueta de un hombre anciano, las luces del cuarto se encienden, sorprende a Tolomeo escribiendo sobre la madera del suelo las palabras “GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO”, termina de escribir y cae desplomado sobre las palabras.
NINI VILLEGAS

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