El viaje al sexo comprende un camino de placer bastante entusiasta, que requiere algo de sentimiento y purita
pasión.
es un recorrido lleno de sensaciones encontradas y reprimidas que necesitan ser tenidas en cuenta y que
piden a gritos salir por la puerta de atras; son sensasiones de las que nadie quiere hablar pero que todos queremos experimentar.
Son aquellas miradas fraudulentas llenas de fuerza incontrolable, aquellos labios que besan sensualmente vuestras pieles,
aquellas manos inquietas por sentir y aquel corazon latiente pero delator que ha de desatar todo ese caudal de sentires.
Es esa visita a la vida salvaje, a explorar lo desconocido o a reencontrar lo conocido.
Viaje al sexo, OH! dicoso viaje que con solo pensarlo me dan escalofrios.
- Lina Piedrahita -
No hay comentarios:
Publicar un comentario