miércoles, 14 de septiembre de 2011

BAR

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FELICIDAD ALAS 9PM

Roberto, es un hombre paisa, menor de 40 años de edad de clase media alta, alto delgado, tés morena, apariencia intelectual y solitaria, le gusta vestir bien, la buena comida y por qué no un buen licor. Respecto a su carrera, ha logrado buenos avances; es abogado y con un empleo estable el cual le proporciona un salario cómodo para poder vivir bien. Roberto vive en laureles en una casa grande, de ambiente frio, por ser hijo único nunca tuvo hermanos y tras le fallecimiento de su padre a causa de muerte natural , lo menos que puede hacer es cuidar y velar por su madre una anciana de 70 años, pero a pesar de su aparente vida normal, lleva más de 5 años sin pareja, después de que su ex esposa con la que llevaban tan solo 3 años lo dejo por un joven cartagenero, más joven y guapo; tal vez el amor no asido un buen compañero en su vida. A pesar de su mala suerte en sus relaciones afectuosas todos los jueves y viernes va a en un bar (Jardín Café Bar) de la ciudad de Medellín.

A las 9 de la noche está ahí sentado con su buen vino acompañado de una caja de cigarrillos marlboro, con la ilusión de conocer alguien especial que llene sus expectativas que valore tanto amor que tiene guardado y que por fin deje esa vida sedentaria que tan aburrido lo tiene. Muchas veces que conoce una chica pide su número estas se niegan pidiéndole el numero al él; Siempre le dicen que lo llamarán, pero la verdad eso nunca sucede, En ocasiones lo llaman por interés, quedan de llamarlo, pero igual, no llaman. Un día lee un anuncio de periódico en el que decía
“mujer solitaria trabajadora busca relación estable” fue tanta la intriga, de conocer a esa persona; ya que por primera vez se sentía identificado con alguien que ni siquiera había visto en persona; y es así como decide llamar.

Al llamar lo atiende una señorita llamada Ángela, una cálida y dulce vos escuchan sus oídos, los nervios de Roberto se aceleran incontrolablemente, no sabe que decir, cómo empezar esta conversación; el silencio lo agobia. Ángela decide hablar, le comenta que él ha sido el primer hombre en llamar y por esa razón le encantaría tener una cita claro si él quiere, Roberto por su parte entusiasmado accede con total disposición. Decide invitarla al bar que frecuenta constantemente ya que según él, se sentiría más seguro a la hora de hablar con ella. El acuerdo fue rápido, y decidieron verse un jueves a las 9 pm. Los dos llevarían una prenda de color negro, y Roberto esperaría a la mujer con un ramo de rosas con el fin de que Ángela lo pueda identificar.

El gran día llego; Roberto busca su mejor ropa y piensa que tal vez esta sería su gran oportunidad, pero ala vez siente miedo, y se pregunta ¿qué clase de mujer publica un anuncio para conocer a un hombre?, puede llegar hacer, desesperada amargada y fea?. A pesar de tantas preguntas, su desespero por llenar ese vacío que le ha dejado la soledad, en todo este tiempo hace que se arriesgue a conocerla.

Son la 9 pm día jueves, Roberto llego con anticipación al bar con el fin de esperar aquella mujer. De repente llega, una hermosa mujer blanca, cabello largo negro y liso, estatura mediana, con una blusa negra y jean; es inevitable no verla, Roberto se estremece pero no cree que pueda ser ella la mujer del encuentro; aun así ella se acerca a él y con una cálida sonrisa le dice, que si esas rosas son para ella, y es así como se presentó Ángela, la mujer del anuncio. Después de unos minutos la química fluía la charla era amena e interesante, cada quien aportaba historias acerca de su vida; tenía muchas cosas en común y eso hacía que se sintieran a gusto y seguros.

Aquella cita del jueves no fue la única, cada semana se encontraban en el mismo lugar a la misma hora, paso un mes y los encuentros ya eran entre semana la relación era cada vez más intensa, besos apasionados caricias amorosas, y sexo desenfrenado hacían parte de sus encuentro. Con el tiempo llego el amor para Roberto; el comienzo de una nueva esperanza de poder ser feliz.

Todo estaba de maravilla, Roberto feliz, al igual que Ángela ya que la vida para ellos apenas estaba empezando. Pero, lo que Roberto no sabía es que Ángela ocultaba un triste y lamentable secreto, su tiempo es limitado en este viaje de la vida ya que padece una grave enfermedad y en cualquier momento puede morir. Al enterarse Roberto su mundo se derrumbó en mil pedazos, a pesar de ello decide aprovechar cada instante de la vida de Ángela.

No todo es para siempre y la muerte de Ángela llego, para Roberto fue un acontecimiento que destrozo su corazón sus ganas de vivir, y decide quitarse la vida, dejando escrito en un papel “Ángela, me enseñaste que cada instante de la vida es valioso, que cada ser humano puede ser feliz, yo lo fui contigo y lo seré en el otro mundo ¡te amo!”.


CHRISTIAN ESTEBAN GOMEZ PATIÑO

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