Salimos como de costumbre, a uno de esos tantos bares de esta ciudad. Sentados en sillas un poco incómodas, pero lo amortiguaba la buena compañía, decidimos comenzar con una buena ronda de tragos, los primeros de la noche, para así ir desahogando las penas que nos consumían. Y efectivamente, entre trago y trago las penas se fueron ahogando.
Decidí mirar a mi izquierda en medio de mi despecho (porque en ésta etapa es donde vé a todo el mundo feliz con su pareja), y habían 2 parejas de novios, muy cariñosos y alegres, parecían tener las relaciones perfectas.
Ya era tarde y decidimos abandonar el lugar, pagamos la cuenta y salimos del bar. En el camino, decidimos parar a comer, justo al frente de un bar gay.
Y sorprendidos quedamos al ver entrar a los dos hombres, que hace algunos minutos estaban hablando de su hombría, cogidos de la mano y besándose apasionadamente. Será que sus novias, sospechan algo? Lo dudo.
Por Katherine Ramírez L
No hay comentarios:
Publicar un comentario